“Después de la muestra de Emilio Ambasz, fui a ver la iglesia San Ambrogio pero justo había cerrado. Así que anduve un poco por la zona.
En el metro me entero de que hay otra muestra “Natale in fiera” y decido ir a verla. Nada especial, ventas, puestos muy bien armados y cosas de todos lados. Parece muy interesante, a simple vista, el complejo donde se realiza la feria.
Volví al Duomo en metro y ahora en busca de la Iglesia San Satiro cerquísima de ahí. Su nombre completo es Chiesa di Santa Maria presso San Satiro. Caminando por Via Torino, la iglesia aparece escondida casi sin querer, hay que buscarla verdaderamente. Es hermosa y más todavía el truco de perspectiva en su interior. Eran pícaros los arquitectos. Creaban profundidad en lo plano y lo hacían muy bien. La iglesia fue realizada en 1480 por Donato Bramante. Para poder ver La Piedad en terracota, tuve que buscar a la encargada para que me prendan las luces y verla desde afuera, porque los restauradores ordenaron no abrir más ese espacio en invierno, ya que en otros lugares hay una fuerte calefacción y la diferencia de temperatura arruinaría más la obra. ¡Vení en verano! me dijo la encargada. Ojalá, pensé yo.»
Diario de viaje, Milán, Italia, miércoles 21 de diciembre de 1994
