«Ayer quedamos en venir hoy a Santorini, así que me levanté a las 5:30 de la madrugada, para estar a las 8 en el puerto. En la recepción, una argentina me pregunta si voy a Estambul…me quiero morir. Dos chicas se van para allá. Me cuesta decidir si voy o no sola. Porque si bien esto fue muy tentador, ahora no puedo decirle que no a Daniel. No iba a ir a Santorini, este viaje surgió de un comentario de pura casualidad con este chico. Estoy pasando el momento de más indecisión en este viaje. Quiero ir a todos lados y no puede ser. Con esto de Santorini, que me alucina poder ir, me retraso, tengo que ver qué ciudad o país suspendo. Suiza ya está suspendida. Estoy muy indecisa, pero muy feliz: puedo elegir! Todo esto, lo escribo en el barco (Apollo Express 1) que ya está con el motor encendido. Hoy es un día de sol espectacular. Parece que volvió el buen tiempo a esta zona. Son cerca de las 10 horas.»
Diario de viaje, Atenas, barco a Santorini, Grecia miércoles 18 de enero de 1995 .

