«En Staten Island me tomé el bus para ir al ferry y luego en el ferry, me quedé enamorada viendo en detalle la silueta de Manhattan, esta vez acercándose hacia mí. En Manhattan me tomé el subte 1 rojo y me bajé en la 42th Street. Sabía que se podía llegar caminando a la gigantesca Port Authority y así lo hice. Los carteles me ayudaron a llegar perfectamente. Esta estación es un gentío y muy grande, con más de 200 plataformas de salida para ómnibus. Encontré sin problemas la número 64. Hay que ordenarse como indican los carteles. Según parece, es por orden de compra y no hay sitios previamente asignados. Viajé en el último asiento con un joven que no paró de jugar en su laptop. Me dormí, comí mi sandwich desecho y llegué a Washington en 4 horas 15 minutos. El hostel está bien cerca de la estación Unión. Al salir del colectivo, descubrí una salida hacia la calle H. Genial… se había acortado el camino. A dos cuadras está Giant, un gran y hermoso supermercado al que fui después de ubicarme en la habitación 3A del primer piso. Otro número para memorizar, 9450, lo necesito para abrir las puertas, me lo anoto en el brazo.”
Diario de viaje, de Nueva York a Washington, Estados Unidos, lunes 12 de octubre de 2015
