«Que hermosa es Chefchaouen, azul, muy azul, por momentos celeste, blanca, con pasadizos, escaleras para arriba, escaleras para abajo, gatos, ropa tendida, puertas abiertas, entreabiertas, cerradas, chicos que corren, chicos que juegan a las bolitas y al fútbol.”
Diario de viaje, Chefchaouen, Marruecos, martes 16 de enero de 2018
