«Ahora espero, en el mismo hall donde llegué a Tampa, el vuelo a Chicago. Mucha gente, muchas personas en sillas de ruedas, nubes oscuras. Me encanta el submundo de los aeropuertos, son distintos, pero terminan siendo iguales por lo que ahí sucede. Personas cansadas, solas, gordas, con muchas valijas, con pocas, con cirugías estéticas, bien vestidas, nerviosas, relajadas, dormidas. Detrás de mí hay un gran bar con una barra circular, donde nadie mira un partido de fútbol americano que dan por televisión. Una señora anda en silla de ruedas, mientras un hombre lleva en un cochecito verde de bebé, un perrito con cara de aburrido. Qué cómodo es este sillón donde estoy sentada. Deseo llegar a Chicago, pero lo que más quiero es la cama, en esta primera noche de viaje.»
Diario de viaje, Aeropuerto de Tampa, Estados Unidos, 9 de octubre de 2019
