Arbolitos y luces

El arbolito de Navidad de mi ciudad, Rosario, en Argentina.

Una canción muy hermosa de Lito Nebbia, un cantor de mi ciudad Rosario, dice que “viajando se fortalece el corazón”. Y si uno lo hace en los meses de Diciembre y Enero tendrá la suerte de ver en todas las ciudades que festejan la Navidad y el Año Nuevo cristiano, árboles de Navidad, adornos y luces. Plazas, sitios emblemáticos, vidrieras, galerías comerciales, calles principales, todo está decorado maravillosamente para estas celebraciones tan esperadas por algunos, aunque a veces no tan queridas por otros. 

Muchas son las teorías acerca de donde nace el árbol de Navidad, algunas sitúan su aparición en Alemania, en primera mitad del siglo VIII, otras en Tallin, Estonia en el año 1441. En fin, esta breve entrada es para enseñarles algunas fotos que tomé de árboles de Navidad y adornos de distintas ciudades por las que he viajado y quiero ahora compartir con ustedes.

En Argentina, Rosario, levanta cada fin de año su árbol en la esquina de Boulevard Oroño y Avenida Pellegrini teniendo como fondo el Museo Juan B. Castagnino. Viniendo desde lejos, sea a pie o en auto, la vista es impactante. En Buenos Aires me he encontrado con dos árboles gigantes, uno en la histórica Plaza de Mayo y otro en las bellas Galerías Pacifico. También la ciudad de Río Cuarto en la provincia de Córdoba levanta un lindo y gran árbol de Navidad.

Mis viajes me dejaron ver árboles también en España, en la ciudad de Granada y en la ciudad de Madrid, en Plaza del Sol donde se comen las uvas a las 12 de la noche en Año Nuevo.

En Brasil, en Bertioga y San Pablo. En Bertioga, una ciudad que da al mar, había además grandes adornos festivos que se encendían de noche. En San Pablo, los adornos en los shopping son grandiosos.

Cuando estuve en Portugal disfruté del árbol de Lisboa, ubicado en la Plaça do Comercio, donde pasé el Año Nuevo. También me encontré con dos gigantescos paquetes de regalos formados por luces, en los que uno podía meterse dentro, en la Praça Dom Pedro IV. La pequeña ciudad de Guimarães, famosa por el “Aqui Nasceu Portugal”, inscripto en una de las torres de la antigua muralla de la ciudad, también tenía su árbol navideño en el Largo do Toural, así como las calles llenas de adornos luminosos.

Pero si hubo un sitio que me fascinó particularmente fue el Parque Maldonado o Plaza Mayor, en Riobamba, una ciudad en Ecuador, por la que estuvimos de paso con Luciana, mi primita y editora de este blog, en aquel viaje en 2012 del que ya algo les he contado. Toda la plaza (en la que se encuentran la Municipalidad y la Catedral) tenía muchos adornos llenos de luces como los personajes de un pesebre, muñecos de nieve, ciervos, velas, palmeras y variados adornos. Además los árboles también tenían luces y los edificios que rodeaban la plaza tenían su fachada totalmente iluminada de un color, como la Catedral que era una silueta verde en la noche y servía como fondo a todos los adornos. Luciana y yo quedamos sorprendidas y aún hoy recordamos esta plaza con mucho cariño en nuestras charlas de viajes.

En las distintas ciudades, muchas calles importantes también están muy decoradas e iluminadas durante estos dos meses y una forma de disfrutarlas es corriendo las carreras San Silvestre. Tuve la fortuna de ver estos espectáculos porque participé en las San Silvestre de Amadora, Lisboa y Espinho en Portugal y en la de Madrid en España, que se realizan al caer el atardecer y llegar la noche. En San Pablo en Brasil, la San Silvestre es de día, pero si andan de noche verán luces y adornos por todos lados.

Vale la pena viajar en estos meses, para ver arbolitos, luces, pesebres y todo tipo de decoraciones. Las ciudades se embellecen por unas cuantas semanas y como dice una frase anónima: «Tal vez el mejor adorno de Navidad es una gran sonrisa.»  

Felicidades queridos lectores.

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