“He pasado un hermoso día de sol en Lisboa. Salí a las 15:00 horas del aeropuerto y tomé el colectivo “Aerobus” que me dejó en Restauradores. El hostel es tan fácil de encontrar como difícil es llegar a él, por la tremenda subida de escaleras que hay que enfrentar. Siempre hay turistas en la zona ya que hay que tomar una de estas calles empinadas para encontrar uno de los famosos funiculares que te llevan arriba. El pasaje cuesta 3,60 Euros. Después me instalé en el hostel que es muy grande con una cocina super equipada y mucho lugar para estar. Me fui a pasear por Avenida da Liberdade, llegué a Marques de Pombal donde esta su estatua, atravesé el Parque Eduardo VII y llegué a El Corte Inglés donde retiré la camiseta y el kit para la carrera de 10 kliometros Sao Silvestre y de paso como era un viernes negro, compré una tablet a muy buen precio. Volví caminando al hostel y la noche me enseñó la ciudad llena de luces y adornos para las fiestas. Todo estaba listo para la carrera de mañana. Estaban probando el sonido.”
Diario de viaje, Lisboa, Portugal, viernes 26 de diciembre de 2014.
