“Finalmente salí del hostel a las 12:15 horas en la Blue Line hacia el aeropuerto de O’Hare. Mi segundo vuelo de Houston a Miami salió retrasado debido a los insultos de una chica negra de rastas y rodete con el pelo azul, una calza gris bien rellena y una remera con una colorida estampa. Llevaba un gran zarandeado bolso azul que se movía con ella de todas formas, al compás de los insultos. Bitch, decía cada dos palabras. Parece ser que todo comenzó cuando la azafata le dijo que debía ubicar su bolso en las cabinas para tal fin sobre los asientos. Un hombre de cabello gris, remera azul, robusto, intentó frenarla y ayudar a la azafata, pero los insultos invadían el avión junto a las ganas de que todo acabara. Finalmente vino el comandante. La chica fue expulsada del vuelo, mientras que el hombre de remera azul y otro joven debieron ir a declarar como testigos del hecho. Miami me recibió a medianoche, con una cerveza que me dieron en el avion, un viaje en un taxi amarillo por treinta y cinco dolares y mi sueño que se durmió en la cama H del hostel donde estoy.”
Diario de viaje, Miami, Estados Unidos, sábado 16 de octubre de 2021
