“Hoy me desperté sola, antes que sonara el reloj, me di un baño genial, ordené un poco la mochila, desayuné mi primer mate cocido del viaje y salí a ver la ciudad. Lo primero que conocí fue Thomaskirche (Iglesia de Santo Tomás), donde pude escuchar un “Motette” con coro, unas largas palabras en alemán con voz de mujer y un órgano. Ahí está enterrado Juan Sebastián Bach, recién pude ver la iglesia con todo su esplendor por el genial evento. Me gustó mucho el edificio del Neue Rathaus, que es gigante.
Fui a la zona de la Universidad de Leipzig, en dónde hay varias partes que se unen pero son bien diferentes. Me metí adentro para curiosear, están haciendo lo que parece ser una iglesia. En Augusts Platz todo se une, la Ópera, la Universidad y la sala de conciertos gigante Gewandhaus y el famoso Moritzbastei, hoy centro cultural. Esta zona me gustó particularmente. Todo convive con todo. Bien cerca, la otra gran iglesia Nikolaikirche o San Nicolás con sus mega columnas que rematan en su capitel con hojas de palmas verdes. La iglesia es blanca, rosa y verde. También anduve por los pasajes, de hecho mi hostel está en un pasaje, son históricos, aunque muy reformados por dentro.
El hostel está en un lugar encantador, a 100 metros de una calle llena de bares y restaurantes con sombrillas cuadradas amarillas y calefacción.
¡Hoy me compré la bandera de Leipzig!”
Diario de viaje, Leipzig, Alemania, viernes 19 de abril de 2013.
