“Toronto me encantó, aunque me sorprendió la gran cantidad de gente grande pidiendo en las calles. Seguro una persona cada cinco cuadras. Recuerdo que en la madrugada del maratón, cuando fui al HiIton a tomar el colectivo hacia la largada, vi tres personas en la calle y no fueron más de quince cuadras las que caminé. Muy impactante.
Me gusta como cuidan el ambiente los fumadores. Hay carteles que ordenan que se puede fumar a diez metros de la puerta del local u edificio, otros a cinco metros y entonces están por ahí, grupos de fumadores, con vasos de café en la mano. 23:42 horas. No veo la hora de subir al colectivo y partir a Montreal.”
Diario de viaje, estación Greyhound de la calle Bay, Toronto, Canadá,17 de octubre de 2007
