“Como todas las mañanas en Valencia, mi despertador sonó a las 07:30 hs. para esa ducha maravillosa y el posterior desayuno. Anoche un arabe durmió sobre la cama de arriba de la mía. Me di cuenta que era musulman porque escuché como rezaba y hacía sus movimientos de rezo al lado de mi cama. Se sentía un delicado susurro de su rezo y algunos ruidos leves de sus movimientos. Creo que anoche eran todos hombres en la habitación. Nunca, durante mi estadía, estuvieron todas las camas ocupadas.”
Diario de viaje, Aeropuerto de Valencia, España, jueves 8 de diciembre de 2022.
