Un diálogo

“Mi despertador sonó a las 7:45 hs. Me di un buen baño y desayuné espectacularmente. ¡Qué cantidad de comida! Quesos, fiambres, tomates, cereales, facturas, bollos, aceite de oliva, mermeladas. He dormido muy bien. Detrás de mi cama un señor muy obeso comenzó a roncar de tal manera, que creo que los vidrios de las ventanas se movian. ¡Dios mío! Ahora son las 9:15 hs. y ronca, pero menos. Esa noche escuché un diálogo entre el roncador y un muchacho. Para alegría de toda la habitación, luego de esa charla nocturna, no hubo más ronquidos. Iré a buscar el kit para el Maratón de Valencia

Diario de viaje, Valencia, España, viernes 2 de diciembre de 2022

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