Hostels.Hoteles

De todo un poco.

Qué bueno que existen los hostels, me digo una y otra vez, cuando organizo mis viajes. Mi primer viaje, allá por 1994, hizo que los comenzara a conocer y a usar. En aquel entonces existía solo una cadena:   ”Hostelling International”. La del triángulo celeste con el pino y la casita blancos.Como dice  hoy su página:  ”Hostelling International es una red mundial de Asociaciones de Albergues Juveniles sin ánimo de lucro”. https://www.hihostels.com

Muchas son las razones por las que viajo en hostels.Viajar y parar en hostels me educa, me hace ahorrar muchísimo dinero, que destino a extender la duración de los viajes, me hace conocer gente maravillosa, me hace valorar el cuidado  y el buen uso de los espacios comunes, me hace respetar  y a veces conocer al otro, mi compañero eventual de habitación o del uso de la mesa en el desayuno o de los espacios comunes del hostel. Fue en un hostel alemán que aprendí la importancia de desayunar y también fue en un hostel que aprendí sobre la importancia de separar los residuos. Hay muchos prejuicios con respecto a los hostels, tantos, que no me alcanzarían muchas páginas para describirlos, pero los más comunes son: dormir con desconocidos,  dormir con personas de otro sexo, usar el baño de manera común. Los hechos desagradables existen en todos lados, también en casas alquiladas, hoteles, habitaciones privadas y lo que sea que uno elija para dormir y alojarse durante un viaje, solo o acompañado.

Gracias a contar mis experiencias, muchos amigos han experimentado el estar en hostels y han vuelto muy felices.

Hoy hay hostels de los más variados y casi todas las páginas que los reúnen, les otorgan puntuación, los usuarios comentan su experiencia y la elección es más sencilla. Los hay con desayunos, sin desayuno, con cocina, sin ella, y con los más variados servicios. Con respecto a las habitaciones, las hay privadas o con gran variedad en la cantidad de camas, mixtas o de un solo sexo. Algunas ofrecen lockers dentro o fuera de las habitaciones, al igual que los baños. El abanico es tan grande como los gustos que las personas tenemos.

En 1912 Richard Schirrmann creó en Altena, Alemania, el primer hostel para jóvenes. Este hostel funcionó  en un castillo de Altena reconstruido para tal fin. Hostelling International fue originalmente llamada International Youth Hostel Federation (Federación Internacional de albergues para jóvenes, IYHF). Estos primeros establecimientos fueron grandes exponentes de las nuevas ideas de comienzos del siglo XX, formando un movimiento juvenil en cuyo marco somos nosotros los huéspedes quienes debemos ocuparnos de una serie de cuestiones para que los costos bajen y alojarse en un sitio sea más económico.

En pocos casos me vi obligada a tener que ir a hoteles. Y fue o porque la ciudad o lugar , no tenia hostels o porque estos no eran buenos, para mi por alguna razón. También tuve experiencias reservando casas o habitaciones en https://www.airbnb.com.ar. Mi segunda vez con ese sistema, fue un espanto: había reservado con muchísimos meses de antelación ( por la Maratón de New York) en el barrio del Soho y la chica que ofrecía su alquiler , jamás respondió mis mensajes , cosa que me hizo sospechar. Al llegar la casa estaba cerrada. Una maestra neoyorkina me ayudó en un bar a comunicarme por teléfono con la empresa y cancelar el pago, ademas de hacer los reclamos pertinentes sobre lo sucedido. Conocí , entonces, a un ser mágico, un ángel, Elizabeth, la maestra de New York que no me dejó sola hasta que yo consiguiese donde alojarme en la gran manzana. El resto de mis experiencias, que no son muchas, fueron extraordinarias. Como ven, de todo sucede en todos lados.