Brasilia

Brasilia, no es la primera ciudad que uno nombra cuando piensa en conocer algo en Brasil. Sin embargo, esta ciudad siempre me llamó la atención por la arquitectura. Y hay dos responsables: Oscar Niemeyer, el arquitecto y Lucio Costa, el urbanista, ambos diseñadores de esta ciudad, capital del gigantesco Brasil. Brasilia es hoy patrimonio mundial de la humanidad y fue creada en la nada misma, en una zona desértica, algo parecido a lo que sucedió con Las Vegas. Estuve siete días allí y aparte de conocerla muy bien, pude correr la BSB Half Marathon. Si uno mira un mapa de esta ciudad verá que tiene la forma un avión. Las dos alas, son las zonas donde se ubican los distintos servicios de la ciudad (hoteles, negocios de todo tipo y viviendas). El cuerpo del avión, es el eje central  o “eixo central” en portugués y es el sitio donde están todos los edificios  gubernamentales más importantes.

Eixo Central: una vez que alojé en mi hostel me fui  a conocer el “eje monumental “, el «cuerpo del avión», que es una avenida  larga y ancha donde se ubican casi todos los edificios estrellas diseñados por Niemeyer. Conocí, en un primer momento, el Complejo Cultural de la República, integrado por  el Museo Nacional y Biblioteca Nacional y la Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida. Entré al museo y puede ver las exposiciones. Después mientras atardecía me fui caminando hasta el Congreso Nacional.

Caminar por el Eixo Central es caminar  mucho, es caminar sobre el pasto seco en compañía de algún tero que está tan solo como uno en semejante inmensidad de edificios públicos. Es en este Eixo Central donde los edificios gubernamentales y diseñados por Niemeyer se levantan bien distantes unos de otros.

El Eixo Central: al centro el Congreso, a los costados los bloques de los ministerios y la la derecha la Catedral.

La escala de toda esta zona, a mi juicio, no es para nada humana, todo es lejos caminando, Brasilia es una ciudad que excluye al peatón. Es una ciudad donde el automóvil y el transporte público tienen prioridad. Sobre las calles laterales del Eixo central, no hay cruces peatonales y cruzar se transforma en una  verdadera aventura para valientes, ya que los autos no frenan y andan muy rápido. Brasília tiene una estación central,  llamada Rodoviária do Planalto desde donde es posible llegar a todos los sitios. En mi caso cada vez que quería ir a un lugar determinado siempre debía tomarme un colectivo a la Rodoviária do Planalto y luego otro al destino elegido. La estación es inmensa  con muchas dársenas de colectivos urbanos e interurbanos y variados negocios.

Plaza de los Tres Poderes: es un gran espacio abierto entre los tres edificios monumentales que representan los tres poderes de la República: el Palacio del Planalto (Ejecutivo), el Tribunal Supremo Federal (Judicial) y el Congreso Nacional (Legislativo) y está en el «cuerpo del avión» . Detrás del Congreso Nacional, se ubican el Espacio Lucio Costa que es un museo subterráneo dedicado al urbanista de Brasilia, el Panteón de la Patria y la Libertad con el Memorial a Tancredo Neves y el Museo Histórico de Brasilia, que tiene importantes textos escritos en sus paredes internas y externas. Estos edificios  están  separados entre sí en un  gran parque. Para llegar desde este parque al frente del Congreso Nacional hay que pasar por varios estacionamientos, sin veredas, ni sendas peatonales. La entrada  para los turistas que quieren hacer la visita guiada al Congreso es por una calle techada, llena de autos y hay que andar preguntando para poder encontrarla. Yo pude hacer la visita  guiada de una hora al Palacio del Congreso Nacional que es gratis.

Visita guiada la Palacio del Congreso Nacional: Este conjunto arquitectónico está formado por dos torres de 28 pisos  llamados Anexo I, y dos cúpulas posadas sobre el edificio principal. El Congreso Nacional tiene una gigante rampa como entrada principal que está cerrada al público y tiene un guardia que parece un punto negro en semejante inmensidad arquitectónica. La visita es realmente interesante, se visitan el  salón de la noble cámara de diputados, de senadores, el salón negro, el salón verde con obras de arte, el salón de reuniones del gabinete de la presidencia de la cámara entre otros.

Visita guiada al Palacio Itamaraty: El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, también conocido como Palacio Itamaraty, es el organismo del Poder Ejecutivo que asesora al presidente de la República en  la relación de Brasil con otros países y organismos internacionales. Es una obra  maestra de la arquitectura contemporánea y  una de las obras más conocidas de Oscar Niemeyer. Pude hacer  una interesantísima la visita guiada gratis a su interior. Un inmenso hall de recibimiento, sin ninguna columna, pero si con esculturas y una gran escalera caracol que vuela en uno de los costados es lo primero que uno ve al ingresar. Arriba, la sala de los tratados. La visita es a varias gigantescas salas de eventos con alfombras, esculturas y pinturas. La sala más grande da un a un patio interno central, con mucho verde que está rodeado de una ancha galería, desde zona desde donde puede verse el exterior. La obra ofrece amplios espacios con juegos de luces y perspectivas extraordinarias. Afuera el edificio parece flotar  sobre el agua  que lo rodea, el paso de las horas con sus cambios de luz hacen que la obra de Niemeyer  se transforme  sin parar en el reflejo del agua que lo rodea.

Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida: este edificio es sencillamente  mágico y su espacialidad interior difícil de describir. Para contemplarlo hay que sentarse con tiempo e ir variando de lugar. Tiene una planta circular con 16 columnas y estas forman una estructura hiperboloide. Otra de las obras estrella de Niemeyer. Estando dentro es muy difícil querer irse.

Biblioteca Nacional: otro atractivo y silencioso edificio también de Oscar Niemeyer  inaugurado en el 2008.Uno puede entrar y recorrerlo sin problemas. Desde el segundo piso las vistas de la Catedral y el Museo Nacional son para no perderselas. En este piso está la sala de estudio que puede verse a través de un enrejado cuadriculado.

Teatro Nacional Cláudio Santoro: Es otra atractiva obra de Oscar Niemeyer. Se puede llegar al Teatro Nacional  después de subir las escaleras de la Rodoviaria do Planalto. Este teatro es una pirámide irregular trunca, sin ápice. Dos de sus lados están vidriados y sus laterales son de material con prismas rectangulares que sobresalen  de a modo de textura podríamos decir. Está ubicado enfrente del Shopping Conjunto Nacional Brasília.

Shopping Conjunto Nacional Brasília: A mí no me gustan los shopping pero este quería conocerlo, para ver sus carteles verticales en su fachada principal que son un clásico. Esta una zona llena de gente. Desde la calle que separa el Teatro Nacional del Shopping son excelentes las vistas de estos edificios, así como de la estación central y del eixo central .Con estas vistas, uno entiende de que esta ciudad fue pensada para el auto y no para un ser humano que camina: todo es lejos y siempre hay que cruzar muchas calles.

Estadio Nacional Mané Garrincha: Este estadio se encuentra en el Complejo Polideportivo Ayrton Senna junto al Gimnasio Nilson Nelson, el Conjunto Acuático Cláudio Coutinho, el Autódromo Nelson Piquet. Llegué al estadio en colectivo, luego de atravesar la zona llena de grandes hoteles que se ubican todos juntos. El estadio solo se puede visitar los sábados y mi visita guiada fue a las 9.30 horas, la primera del día. Brasilia no tiene equipo de fútbol y este semejante estadio con capacidad para 70.000 que casi  no funciona, es una de las grandes contradicciones de los gobiernos  y sus  inversiones sólo para los campeonatos mundiales, en este caso el del año 2014. Visitamos la zona de los bancos de suplentes, en el campo de juego,  la galería que te lleva a los vestuarios con jacuzzis y piletas y realizamos la salida al campo de juego por el túnel como si fuéramos Pelé, Garrincha o Neymar. El estadio es hermoso y gigantesco y en él se llevan cada tanto algunos recitales de música.

Las asas o las alas del avión: Brasilia tiene dos alas, la norte y la sur. Mi hostel estaba en el “asa norte “del avión, por lo que conocí  bastante la zona de tanto ir y venir al  Eixo Central. Las manzanas urbanas no son cuadradas, tienen mucho espacio residual y casi no existen medianeras traseras. También  hay mucho espacio destinado a los estacionamientos. Las supuestas zonas verdes tienen una imagen de abandono, con casi nada de césped, tienen tierra roja, algo de basura. Noté que toda la cartelería de los negocios está ubicada en sus frentes y además no hay edificios altos.

Caminando por las asas o las alas del avión: para cruzar “el eje del ala del avión”, hay túneles o mejor dicho pasadizos llenos de grafitis y pintadas. Están limpios y la gente anda tranquila por ellos. Para darme cuenta que esa era la única forma de cruzar la veloz avenida seguí a una chica que vi que tomaba rumbo a un subsuelo, es decir iba a cruzar la avenida. Cada tanto hay postes con mapas para ubicarse, cada bloque o manzana tiene asignado un número. Descubrí que hay  de a tres manzanas rectangulares seguidas con negocios y paralelas a estas manzanas, calles peatonales en medio de mucho verde que llevan a monoblocks de plantas libres destinadas a estacionamiento de autos. Caminé por una calle interna paralela a W3 Norte. Era bastante caótica, llena de bares y muchos negocios de repuestos de autos, talleres mecánicos. Las calles tienen desniveles, escalones, carteles, barandas, persianas cerradas. Hay muchos espacios residuales, todo es desordenado pero tranquilo a la vez.

Un domingo en el Parque da Cidade Sarah Kubitschek: después de correr la media maratón me fui caminando a este gran parque .Camine por W3 Norte. No había nadie, solo algunas personas en restaurantes. Cruzando el Eixo Central, la Torre de Tv y el área de Centro de Eventos e Convenções Brasil 21, llegué al parque. Este parque tiene un gran lago y muchos senderos para andar. Hay un sector de juegos mecanicos donde la gente grita mucho y se divierte. Hay vendedores, sectores con máquinas para hacer gimnasia y al ser domingo una gran feria de artesanos. El atardecer me  atrapó en el parque y entrada la noche me fui a la fuente luminosa de la Torre de Tv y me senté un rato. Al rato comenzó un muy atractivo espectáculo de luces y chorros de agua muy bueno que según donde uno donde se ubique para verlo podría terminar todo mojado. Esta zona  estaba oscura y ninguna luminaria parecía funcionar, así que casi a tientas me fui caminando hacia las avenidas en busca de un colectivo que me llevara al hostel.

 Complexo da Torre de TV /Feria de artesanías y muebles: Es posible, aquí, subir  a un mirador panorámico a 75 metros del suelo por ascensor .La vista es espectacular y no hay ni vidrios ni nada que la interfiera. Se divisa desde acá el Axio Central, la zona de hoteles, la fuente luminosa gigante, la feria de artesanías y muebles, el estadio nacional, el gimnasio y el mega Centro de Convenções Ulysses Guimarães, al que después circunvale  todo para conocer otros caminos. Esta  torre de 230 metros de altura, fue proyectada por Lucio Costa en 1967.

Palacio de la Alvorada: es posible llegar  a este palacio que sirve como residencia de los presidentes con transporte público. Este palacio, se ubica en la Península de la Alvorada  a orillas  al Lago Paranoá. Para poder visitarlo hay que registrarse previamente  por internet, cosa que no sabía. Lo miré desde afuera. El Palacio se levanta detrás de una gran alfombra verde de prolijo pasto  y tiene una fuente con peces y monedas. Este es otro gran edificio de Oscar Niemeyer. Como tenía ganas de seguir caminando, no me detuve en la parada del colectivo para volver   y me metí por un camino me llevó a un embarcadero  y guardería en el Lago Paranoá. Me encontré con un hotel con pileta, puentes, islas frente al lago y con el Brasilia Palace Hotel también de Oscar Niemeyer, que lo realizo luego del Palacio de la Alvorada. Pude andar por sus jardines y visitar por dentro algunas salas. Subí por las escaleras de servicio y llegue a las habitaciones.

Paseando por el «Ala Sur» del avión : Caixa Econômica Federal / Caixa Cultural / Edificio de la Bolsa / Museu de Valores do Banco Central do Brasil / Santuário São João Bosco :Todos estos edificios se encuentran en el ala sur de la ciudad. Un edificio imperdible en Brasilia es el de la Caixa Econômica Federal. En su interior tiene una serie de grandes vitrales dedicados a cada estado de Brasil, así como un centro cultural. También visite el Museo de Valores, con una gigante colección de billetes y monedas del mundo y en su 8° piso una exhibición de artistas brasileños. Todo gratis. El edificio es imponente desde afuera  cuatro grandes prismas vidriados verticales rodean una estructura de hormigón.

Santuario Don Bosco: un lugar para no perderse en Brasilia. Es impactante el interior de este templo católico, uno parece entrar a un cielo estrellado debido a las variadas tonalidades de azul usado en los vidrios. El templo cuenta con 80 columnas con 16 m de altura, que se tocan en la cumbre formando arcos góticos y su fachada no pareciera contener dentro, una iglesia. Hay hermosos vitrales producidos por el artista belga Hubert Van Doorne. São João Bosco, es el patrono de Brasília. Está ubicado en el ala sur del avión.

Unidade de Vizinhança, Modelo Superquadras, Sul 107, 108, 307 e 308: En 1959 Oscar Niemeyer proyectó la propuesta de los edificios residenciales de las Súper cuadras Sur 107 y 108 que, junto con las cuadras 307 y 308, componen una Unidad de Vecindad, pensada por Lucio Costa. Una unidad de vecindad o vecinal se rige por seguir normas estrictas en cuanto a su proyecto. Hay edificios destinados a varios servicios  y los construcciones residenciales que tienen seis pisos sobre pilotes y están dispuestos de tal forma que el tráfico de vehículos está separado del de peatones. Las súper cuadras miden, aproximadamente, 250 x 250 metros cada una. Así, cuatro supercuadras conforman una unidad de vecindad. En las fotos encontrarán más fotos que aclaran esta explicación. Aquí se encuentra la hermosa y escultórica Igrejinha Nossa Senhora de Fátima también proyectada en 1958 por Oscar Niemeyer. La pequeña iglesia fue construida en solo 100 días, como pago de una promesa que la primera dama Sarah Kubitschek, hizo para curar a su hija.

Una caminata por la zona de las embajadas y los ministerios: Llegué a la zona de las embajadas desde el edificio de la Caixa, en el ala sur. Tuve que atravesar unos cuantos metros a campo traviesa, sobre yuyos secos y grandes hormigueros. Llegué a una calle donde no había nadie. Las embajadas están unas al lado de las otras, con cercos, cámaras y todo tipo de seguridad. Pude ver las embajadas de África del Sur, Países Bajos, Estados Unidos y el Vaticano. Desde acá, y sin nadie a la redonda fui por detrás de los edificios pertenecientes al Axio Central. Un gran desnivel separa estos edificios, de la calle y la zona de las embajadas. Hay muchos autos y salidas de servicio de distintos edificios. Tuve que preguntar cómo subir y un hombre me señaló una escalerita metálica, oxidada, pegada a una barranca para subir a la zona de los edificios de los ministerios. Vaya manera de acceder a un lugar importante, me dije. Ya en el Aixo Central, la zona de los ministerios  parece abandonada, no hay bancos para sentarse, hay muchas luminarias destrozadas y muchos vendedores ambulantes con sus puestos de venta de jugos, golosinas y salgados. Estos edificios son grandes prismas de planta rectangular  todos iguales y si mal no conté hay siete  a cada lado eje.

Palacio de la Alvorada: es posible llegar  a este palacio que sirve como residencia de los presidentes con transporte público. Este palacio, se ubica en la Península de la Alvorada  a orillas  del lago Paranoá. Para poder visitarlo hay que registrarse previamente  por internet, cosa que no sabía, así que lo miré desde afuera. El Palacio se levanta detrás de una gran alfombra verde de prolijo pasto  y tiene una fuente con peces y monedas. Este es otro gran edificio de Oscar Niemeyer. La zona está muy vigilada y el transporte público te deja a varios metros del vallado donde está el palacio. Como tenía ganas de seguir caminando, no me detuve en la parada del colectivo para volver y me metí por un camino me llevó a un embarcadero  y guardería en el Lago Paranoá. Me encontré con un hotel con pileta, puentes e islas frente al lago y con el Brasilia Palace Hotel, obra también de Oscar Niemeyer, que lo realizó luego del Palacio de la Alvorada. Pude andar por sus verdes y soleados jardines, visitar la recepción, algunas salas de uso común. Anduve por las escaleras de servicio y llegué a las habitaciones. La zona es residencial, muy tranquila y silenciosa.

Brasilia, no es una ciudad común y es por eso que vale visitarla para vivir la experiencia de un sitio que fue pensado para el hábitat del hombre desde cero con las mejores intenciones. Todas las obras de arquitectura de Oscar Niemeyer y merecen ser conocidas, son obras exquisitas de gran calidad con diseños que aún hoy llaman la atención. Es verdad que para el peatón esta ciudad es algo incómoda, pero nos dejará pensando más sobre las ciudades que habitamos diariamente, sobre la ciudad ideal con que el hombre sueña desde siempre.

Me alojé en : https://www.hostel7.com.br/ , un hostel, limpio ,con una hermosa y gran cocina, con un excelente desayuno y un personal muy simpático y atento. (Este viaje lo hice en Julio de 2017)

atardecer congreso nacional brasilia
Atardecer en la ciudad de Niemeyer y Costa.