(del 13/12/1994 al 19/12/1994)
Roma fue la primera ciudad europea que conocí y fue en mi primer viaje sola a Europa por tres meses. En ese entonces, Diciembre de 1994, no existía para mí, Internet, los teléfonos celulares, las tablets, ni las computadoras. Solo existía información oral de alguien que ya había viajado y algún que otro libro turístico.
Me alojé en un sitio atendido por monjas, se llamaba Santa Prudenciana , en Via Urbana 158. Me lo había recomendado una compañera de la facultad, diciéndome además, que no fuera a los albergues de Roma porque me iba a encontrar con ratones. Andá de las monjas ! : me dijo muy segura. Hoy cuando escribo el blog ,allí, Google Map me dice que existe la » Associazione Cattolica Internazionale al servizio della giovane».
Recuerdo que visité, apenas llegué a Roma, Via Nazionale y que caminé hasta la Piazza della Republica . Jamás había visto algo tan bestial como el transito aquí en Roma. Era incontrolable.
Al otro día de mi llegada, un miércoles 14 de Diciembre de 1994 ,visité la Fontana di Trevi, pedí tres deseos y tir{e 100 liras, luego fui a la Piazza del Quirinale. Anduve por Piazza Spagna, y quedé maravillada después de subir su alta escalinata con las vistas de Roma desde lo alto. Caminé Vía Condotti y noté enseguida , lo bien que visten los italianos. Desde lo alto del Jardin del Pincio, vi la hermosa Piazza del Popolo con su obelisco, a lo lejos la cúpula de San Marcos y a la izquierda el gran Altar de la Patria.
Al ser Diciembre toda a Roma estaba adornada para las fiestas , por lo que pude ver una gran muestra de pesebres en la Sala Bramante de la Basílica Santa María del Popolo. Había pesebres construidos con todos y cualquier material que pueda existir, cartón , jabón ,pan , madera, vidrio…De fondo música italiana…
En este viaje, la primera comunicación con mi familia fue a través de un fax que llegaba a Rosario al teléfono de una tienda de telas que estaba debajo de mi casa paterna,en Peatonal Córdoba .

«Si en la Pampa no duermen siesta, el fax llega rápido», me dijo el simpático empleado del correo. Los gauchos, me dice el empleado. ¿Yo soy un gaucho?, le digo. «No , tu sei bella, Mabele», me dice.
El jueves me fui caminando a la Ciudad del Vaticano. La Basílica de San Pedro es imponente, es bella, es poderosa, es todo. Afuera , adentro, todo me llamaba la atención, jamás había visto semejante diseño majestuoso todo junto.
Roma vista desde la cúpula fue , es y será inolvidable. Hay que subir 330 escalones para llegar arriba, y en un momento del trayecto, las paredes se empiezan a inclinar cada vez más, hasta que la escalera toma el ancho de una persona de talla, digamos, normal.
Piazza Navona, estaba invadida de puestos navideños, armados con muy buen gusto, todo era importado y había juegos para la gente con premios baratos y feos.
Me metí en Chiesa del Santissimo Nome di María, una iglesia pequeña en diagonal al Altar de la Patria. También visite la Iglesia del Gesu, que había estudiado en la Facultad de Arquitectura.

Volví a Piazza Navona, porque me gustó mucho, llena de gente, extranjeros, italianos, pintores, vendedores y de ahí me fui a ver El Panteón, donde se filmó «El vientre del arquitecto». Qué lugar perfecto.Fue terminado por orden del emperador Adriano alrededor del año 126. Es fascinante ubicarse debajo del óculo. Una luz tenue y mágica envuelve el silencio.
No hay como caminar en Roma. Camino al albergue, tomé nuevas calles y me encontré con Santa Maria en Comesdin , donde está la Boca de la Verita. Una gran cara donde uno pone su mano, dentro de la boca para ver si mintió!.
Templo de Vesta ,caminé, la Vía dei Fori Imperiali, subí, bajé, para tomar Vía Cavour. Atardecía. Luna casi llena. El Foro Romano con todo su esplendor y grandiosidad. Al fondo el Coliseo. Sentí que me había enamorado de Roma.
El sábado 17 de Diciembre de 1994, escribí mi diario sentada en el interior del Coliseo. Gladiadores, sangre, leones, emperadores y público en las gradas: mi imaginación vuela. El Coliseo es increible. Su fachada es sencillamente extraordinaria.
Santa Maria Maggiore es otra iglesia imperdible para visitar en Roma. Queda bien cerca de donde me alojé y de la estación Roma Termini. Tiene muchos mosaicos para ver.
En San Pietro in Vincoli, me estaba esperando el famoso Moisés de Miguel Ángel y las cadenas de San Pedro. No podía irme, mis ojos no se podían despegar del Moisés.
Para llegar a las catacumbas de San Calixto, recuerdo que caminé muchísimo, en subida, pero disfrutando de unos paisajes maravillosos. Bordie la Piazza di San Giovanni in Laterano, las murallas Aurelianas y recorrí la Via Appia Antica. En el camino me encontré con la Iglesia del Domine Quo Vadis. Las catacumbas son impactantes, son el primer cementerio cristiano, donde se envolvían a los cadáveres como a Jesús.

Un domingo por la mañana me fui al Trastevere, toda Roma estaba allí. Cualquier cosa que uno necesite acá se encuentra. Se vende lo invendible y se compra lo incomprable. ¡Mile lire! ¡Mile lire! Los vendedores gritan. Un barrio transformado en un gran negocio, todo se vende, viejo, nuevo, usado, roto, sano, italiano, importado,caro, barato.
Teatro di Marcello, Piazza Venezia, el Altar de la Patria, todo iluminado. Luces, colores, autos, motos, mi domingo en Roma. No hay vista tan hermosa en un atardecer de Roma más que desde Santa María en Ara Coeli. Las escaleras te llevan al Campidoglio, la plaza diseñada por Miguel Ángel y desde ahí no hay como mirar el Foro Romano . Mercados Trajaneos. Me gustan las ruinas de noche. Roma es hermosa de noche. Roma es hermosa de día. Roma, la primera ciudad que conocí en mi primer viaje. Roma tal vez sea , como mi primer amor.
