
Wroclaw o Breslavia en español fue la primera ciudad que conocí de Polonia en mi viaje del 2013. Arribé a ella, un domingo, desde Leipzig en tren, haciendo un transbordo en la ciudad de Dresden, con mi medalla al cuello de la Media Maratón de Leipzig, que ese mismo día había corrido. Conocí los sitios más representativos, ya que estuve todo un día y una noche que me vino muy bien para descansar y seguir viaje a Cracovia, también en tren. Esta ciudad está a orillas de Rio Oder, formó parte de un centro de comercio antiguo y perteneció a Alemania durante algún tiempo.
Plaza del Mercado :el hermoso edificio gótico del Ayuntamiento, con su hermoso reloj se encuentra en esta gran plaza. Edificios pintados de diferentes colores dan a este amplio sitio un carácter singular. Es posible ver el monumento al escritor de comedias, el conde Aleksander Fredro y una fuente llamada «Zdrój» muy moderna de planta rectangular. Esta fuente tiene planos de vidrios verticales de alturas irregulares que se confunden con el agua que constantemente brota y fue construída en honor a un alcalde de la ciudad. Una de las esquinas tiene un arco y a un costado es posible ver la casa de Hansel y Gretel, asi como iglesia de Santa Isabel más atrás. No hay nada más lindo que sentarse a tomar una cerveza en esta plaza mirando la vida pasar tranquilamente. Cada vez que miro mis fotos recuerdo que hago eso en mis viajes.
Plac Uniwerytecki: Esta zona, Plaza de la Universidad, bien cerca del Río Oder es muy pintoresca para visitar. Aquí está Szermierz, la fuente del espadachín desnudo que es un icono de la ciudad y un punto de encuentro de los estudiantes universitarios. Además se es posible ver la Iglesia Universitaria del Santísimo Nombre de Jesús, de estilo barroco junto a edificio de la Universidad, ambas obras de los jesuitas en esta parte de Polonia. El interior de esta iglesia merece una visita para apreciar las pinturas que se encuentran en la bóveda del templo así como el gran altar y muchas de las esculturas que están a lo largo de la nave.
El puente Tumski :Most Tumski en polaco, fue construido en el año 1.889, cruza una de la ramas del río Oder y conecta a Ostrow Tumski , la isla de la catedral. Es uno de los puentes estrellas de la ciudad que tiene muchos. Llegué a él tomando la calle Piaskowa, cruzando luego el Puente Piaskowy de color rojo, atravesando la pequeña Isla de la Arena o Wyspa Piasek. La zona es verdaderamente tranquila, silenciosa y parece salida de un cuento del medioevo. En esta zona está la Catedral de Wroclaw, la Arquidiócesis y muchas otras iglesias interesantes para ver al recorrer. Es posible subir a la torre de la Catedral para ver la ciudad desde lo alto. Los techos rojos, los puentes y los brazos de Rio Oder conforman verdaderas postales dignas de disfrutar. Se distingue en el horizonte el edificio circular del Panorama de Racławice, del que les comentaré más adelante.
Los gnomos de Breslavia: Si uno es detallista al mirar todo lo que una ciudad ofrece, en Brelavia, se van a encontrar con enanitos haciendo de las suyas. Muy simpáticos, los pequeños están por todos los recovecos de la ciudad. Estos gnomos aparecieron en 1980, primero pintados como grafittis en las paredes. Sus autores eran los integrantes de Alternativa Naranja (Pomarańczowa Alternatywa) una agrupación que se oponía a las autoridades comunistas. Luego de idas y venidas un alcalde de la ciudad decidió poner estos enanos, ahora de bronce, por todos lados y hoy hay, dicen, más de 300 enanos se repartidos por toda la ciudad que rememoran a esta agrupación y su forma de manifestar un tanto extraña. Me encontré con varios de estos amigos y aquí están las fotos.
Panorama de Racławice: Este edificio de forma circular tiene en su interior una pintura gigante en que se ubica forma circular y que representa la batalla de Racławice, llevada a cabo en el año 1794. Esta batalla fue una de las primeras del levantamiento polaco-lituano de Kościuszko ganadas contra el Imperio ruso. Para acceder a ella se ingresa por una rampa ascendente. La pintura, con diferentes imágenes de esa batalla, mide cerca de 120 metros de largo, tiene por delante objetos de verdad como árboles, ramas, armamentos y en un momento al recorrerla todo parece real y uno tiene la sensación de estar metido en el campo de guerra. Es posible hacer el recorrido con un audio guía personal en idioma español. El transitar en redondo me recordó al Museo Guggenheim en Nueva York, salvando las dimensiones, en donde las obras, también se ven precisamente andando en forma circular. https://mnwr.pl/en/
Si bien estuve un día, la ciudad es hermosa y tiene mucho más que ofrecer que mi breve relato. Sin dudas volvería más días a esta ciudad en el sur del país.
Donde me alojé: Hostel Wratislavia: Este hostel parece un hotel. Recuerdo su gran desayuno, que tenía pimientos, pepinillos, cereales, queso y fiambre. También daban la opción a pedir huevo revuelto o dos salchichas. Está ubicado entre la estación de trenes y la Plaza Mayor. Su página web es :https://www.hostel-wratislavia.pl/
























