“Ayer miércoles llegué a Las Vegas desde Flagstaff. Pasamos por Kingman, por una estación típica en Ruta 66 donde hice unas rápidas fotos. También por Boulder City, donde había mega edificios iluminados al estilo Las Vegas. Cruzamos un río y justo ahí vi un cartel que decía “Welcome to Nevada”. El camino lo hicimos de noche, se solían ver cada tanto las siluetas de las montañas, muchas curvas y leves pendientes. De repente, abajo, como si fuese un pájaro o como si estuviera en un avión, aparecieron las luces de Las Vegas, grandes autopistas y muchos autos que iban de un lado para el otro. Como quería llegar al hotel y salir a ver un poco, me tomé un taxi. El chofer era muy amable, un joven de Hawai. El viaje hasta la puerta del hotel me salió 30 U$S. Me organicé y salí. Todo me llama la atención. Escaleras mecánicas, puentes, neones y gente de un lado para el otro. Hay mucha gente en mal estado, en situación de abandono en la calle. También hay gente que no parece estar bien de la cabeza. Vi el espectáculo de la fuente del Hotel Bellagio y anduve por Paris Las Vegas Hotel y Planeta Hollywood. Perdí 4 U$S jugando como si nada. No se jugar. Me comí una pita en las galerías abiertas de Ballys. Caminé bastante y vine a dormir.”
Diario de viaje, Las Vegas, Estados Unidos, miércoles 23 de octubre de 2019.
